Camino hacia la democracia
En 1994 se celebraron en Sudáfrica las primeras elecciones democráticas multipartidistas, en las que Nelson Mandela obtuvo la victoria. Esto ha servido de catalizador para el posterior establecimiento de democracias en Senegal, Ghana o Burkina Faso, aunque aún hay regímenes personalistas cargados de corrupción, desigualdad y crímenes contra la humanidad, la democracia va paulatinamente haciéndose un hueco. Esto se ve reflejado en Guinea Ecuatorial con Teodoro Obiang, Zimbabue con Robert Mugabe, Sudán con Omar Hasan al Bashir y la República Democrática del Congo con Joseph Kabila. A pesar de que aún queda mucho por avanzar la democracia va ganando fuerza ante una sociedad cada vez más joven y urbana, así como más alfabetizada, según el doctor en Relaciones Internacionales Oscar Mateos.
Ghana, ejemplo de alternancia política. El Congreso Nacional Democrático, con Rawlings al frente, obtuvo la victoria en 1992 y en 1996. En el 2000 perdió ante el Nuevo Partido Patriótico (NPP), el principal partido de la oposición. Así comenzó una rotación del poder entre estos grandes partidos, siempre a través del entendimiento y la transparencia. En las últimas elecciones de diciembre de 2016 se observa esta alternancia pacífica, al volver el poder del NPP con Nana Akufo-Addo, mostrando una vez más la estabilidad política y económica de Ghana.
Burkina Faso, ejemplo de cómo la ciudadanía impulsó la democracia. Tras un golpe de Estado se acabó en 2014 con el largo mandato del presidente Blaise Compaoré, quien llevaba en el cargo desde 1987, que tenía la intención de impulsar un proyecto de ley cuyo propósito era enmendar la Constitución y extender el número de veces que se podían concurrir a las elecciones por el gobernante. Amenazado por una orden de búsqueda internacional terminó huyendo a Costa de Marfil, no sin antes ejercer la violencia contra los manifestantes al intentar apagar la revolución ciudadana. Sin embargo, el camino hacia las elecciones democráticas se encontró con un gran obstáculo en septiembre de 2015, a raíz del golpe de Estado liderado por el Ejército del país. Aunque gracias a unas negociaciones que desencadenaron un acuerdo y una rendición pacífica se pudo avanzar hacia la democracia. Así pues, dos meses después se llevaron elecciones presidenciales con la victoria de Roch Marc Kaboré.
Senegal, ejemplo de la tensión a la calma en el cambio de gobierno. Tras las elecciones de 2012 el exprimer ministro Macky Sall venció a Abdoulaye Wade tras doce años en el poder. El hecho de que Wade fuese contra la Constitución senegalesa al optar a un tercer mandato generó mucha tensión manifestada en las protestas ciudadanas contra su decisión. Al final Wade reconoció su derrota ante Sall y se dio una transición pacífica gubernamental, acabando con el miedo que había por las amenazas de guerra civil por parte del Gobierno. Sin embargo, hoy en día hay criticas hacia Sall a causa de sus intentos por perpetuar su autoridad más de lo que prometió y lo que le corresponde según lo que rige la Constitución.
Kenia, ejemplo de que la violencia es tema del pasado. A raíz de la victoria de Mwai Kibaki en las elecciones, considerada fraudulenta, se desencadenó un episodio de violencia que dejó a su paso más de mil muertos y decenas de miles de refugiados. Finalmente se llegó a una solución mediante la constitución de un gobierno de concentración con Kibaki como presidente y con el candidato opositor, Raila Ondiga, como primer ministro. Hoy en día se está considerando, desde la oposición, la posibilidad de crear una coalición para acabar con el presidente, puesto que consideran que no ha sabido manejar la corrupción ni los atentados islamistas producidos en Kenia.
En Gambia se ha puesto fin al régimen dictatorial en las elecciones en las que Adama Barrow ha salido victorioso frente a Yahya Jammeh tras 22 años en el poder, instaurándose al final la democracia.