Al menos 13 personas han muerto y muchas han resultado heridas a causa del derrumbamiento de la pared de una iglesia evangélica en Sudáfrica, justo al comienzo de una misa dedicada a la Semana Santa. Se había planeado una semana de servicio conmemorativo, pero a raíz de la tragedia, se celebró en su lugar una misa especial en una gran tienda de campaña en frente de la Iglesia.
29 personas fueron trasladadas con urgencia al hospital en la provincia costal de KwaZulu-Natal. De estas personas se sabe que hay 6 heridos graves y 10 leves. La policía local ha atribuido la tragedia a unas fuertes lluvias del área alrededor de eMpangeni. La mayoría de las víctimas reportadas son mujeres que dormían en la Iglesia, entre ellas una niña de 11 años. Muchas de las víctimas habían viajado desde muy lejos para atender a las misas organizadas en honor a la Semana Santa.
El reverendo Thulasizwe Buthelezi, alcalde de la municipalidad de Zuzuland, afirma que la comunidad está devastada y que estarán rezando por todos aquellos afectados por la tragedia. Ha hecho un llamamiento a todos los cristianos para rezar por las victimas y ofrecerles todo el apoyo y cariño para salir adelante.
El presidente Cyril Ramaphosa visitó la Iglesia el año pasado y algunos congregantes le pidieron su apoyo para construir una nueva iglesia. Lennox Mabaso, oficial local, justifica al presidente defendiendo que la Iglesia era una estructura sólida, pero que todo fue a causa de una pesada tormenta, por lo que nadie podría haber hecho nada para evitar esta tragedia.
Consecuentemente, la población se fractura entre los que condenan al mal tiempo como único responsable y los que culpan a la mala gestión del gobierno. Estos denuncian la falta de una regulación seria respecto a las medidas de seguridad de los edificios y han exigido una investigación respecto a la causa del derrumbamiento, pero de momento la policía no ha sido clara con sus declaraciones.
Si todas las precauciones necesarias se hubiesen tomado la tragedia se podría haber evitado. Tras el accidente se demostró que las fuertes lluvias y tormentas habían contribuido al debilitamiento de la estructura. Sin embargo, la duda de si la estructura cumplía con todos los requerimientos y medidas de seguridad permanece en la mente de los locales.
Por desgracia los derrumbamientos de edificios en África son frecuentes y aunque es innegable que las condiciones climáticas formaron en este caso parte del derrumbamiento, no es la principal causa de ello. Fue el detonante de un problema que viene arrastrando la corrupción y la falta de una regulación seria en cuanto a la edificabilidad de los edificios.

https://www.bbc.com/news/world-africa-47987959